
Introducción
Hasta hace poco, verificar tu edad en internet significaba subir una foto de tu documento o hacerte un selfie sosteniéndolo. Era incómodo, lento y arriesgado para tu privacidad. En el último año, sin embargo, han madurado métodos que permiten demostrar “tengo más de X” sin enseñar tu nombre, tu número de documento ni tu rostro. Este artículo te guía, con ejemplos sencillos, por ese nuevo escenario: qué cambia, cómo usarlo y cómo elegir la opción adecuada si eres usuario, familia o empresa.
La clave es entender que verificar edad no es lo mismo que identificar a una persona. En muchos servicios basta con probar que cumples un umbral (13, 16, 18 o 21 años) y listo. Cuando separas esos conceptos, aparecen soluciones mucho más respetuosas con tus datos que además mejoran la experiencia de uso.
Por qué se habla tanto de verificación de edad ahora
Hay tres fuerzas que empujan esta tendencia:
- Reglas nuevas: plataformas y tiendas online tienen que ajustar el acceso de menores y mostrar advertencias por edades. La discusión ya no es si hacerlo, sino cómo hacerlo bien sin inflar el riesgo de filtraciones.
- Estándares listos: han llegado a producción piezas técnicas que antes eran piloto, como credenciales verificables y pruebas de conocimiento cero que permiten demostrar atributos sin revelar el resto.
- Mejor UX: los teléfonos y carteras digitales ya soportan credenciales de identidad emitidas por autoridades o proveedores confiables. Usarlas es tan rápido como pagar con el móvil.
El resultado: pasamos de procesos invasivos y frágiles a un “mostrar solo lo justo” con dos toques y sin subir documentos a cada web.
Métodos comunes hoy: ventajas y límites
1) Captura de documento y selfie
Subes una foto de tu documento y otra de tu cara. Un servicio compara datos, detecta fraude y extrae la fecha de nacimiento. Ventaja: funciona con casi todo el mundo. Límites: entregas más información de la necesaria y multiplicas el número de empresas que custodian copias de tu documento.
2) Tarjeta bancaria
Introduces tu tarjeta y el comercio asume que quien la tiene es mayor de edad. Ventaja: muy extendido. Límites: no acredita edad real, excluye a quien no tiene tarjeta y no sirve para servicios gratuitos.
3) Estimación por biometría facial
La cámara toma una imagen y un algoritmo estima tu edad. Ventaja: rápido y sin documento. Límites: márgenes de error, sesgos por grupos de población y dudas sobre almacenamiento y reuso de la imagen.
4) Verificación privada con credenciales
Una autoridad o proveedor te emite una credencial que vive en tu móvil. Cuando una web pide “mayor de 18”, tu móvil genera una prueba criptográfica que solo responde sí o no, sin revelar tu fecha exacta ni tu identidad. Ventaja: minimiza datos, deja rastro bajo tu control y es reutilizable. Límites: aún en despliegue, requiere soporte del sitio y del dispositivo.
Conceptos clave explicados sin tecnicismos
Credenciales verificables
Piensa en una tarjeta que dice “esta persona tiene 18 o más” firmada por un emisor de confianza. Va en tu móvil y tú decides cuándo mostrarla y a quién. El sitio que la recibe comprueba la firma para saber que es auténtica.
Divulgación selectiva
Es la posibilidad de mostrar solo el dato que te piden. Si una web solo necesita saber que eres mayor de 16, no verá tu dirección ni tu número de documento. Técnicamente se logra con mecanismos como SD‑JWT o esquemas de firma que permiten enseñar un campo sin abrir el resto.
Pruebas de conocimiento cero (ZKP)
Una ZKP es un modo de demostrar que algo es cierto sin revelar el porqué. Por ejemplo, demostrar que tu fecha de nacimiento está antes de cierto día sin decir el día. El receptor queda convencido, pero no aprende nada más. Para ti, significa menos exposición de datos.
Identidad móvil del documento (mDL)
Algunos países permiten llevar el carnet de conducir en el teléfono bajo un estándar (ISO 18013‑5). Entre sus funciones está compartir solo atributos, como “mayor de edad”, con un comercio físico u online, sin enviar toda la tarjeta.
Cómo se usa en la práctica: escenarios reales
Acceso a apps y redes con edad mínima
Instalas una cartera de identidad en el móvil, añades una credencial emitida por una entidad válida y, cuando una app pide “verifica tu edad”, eliges esa credencial. Tu teléfono genera una prueba “mayor de 13/16” y devuelve un sí/no. La app guarda el resultado, no tu documento.
Compras de alcohol o productos restringidos
En una tienda online, al pagar te solicitarán la prueba. Puedes compartirla como un QR temporal o con un botón similar a “Pagar con el móvil”, pero que dice “Verificar edad”. En entregas a domicilio, el repartidor escanea tu prueba desde su dispositivo sin quedarse con tu nombre.
Videojuegos y loot boxes
Para habilitar compras dentro del juego, el sistema comprueba si el usuario es mayor de X. En consolas y móviles, la verificación puede hacerse una vez por dispositivo y aplicarse a todas las apps que usen la misma cartera.
Eventos y locales físicos
En la puerta, un lector escanea tu prueba de edad desde el móvil. La pantalla del personal solo muestra una marca verde o roja y, como mucho, tus iniciales si la normativa lo exige, nunca el número de documento completo.
Guía para personas: consigue, usa y protege tus pruebas
Paso 1: prepara tu cartera de identidad
- Instala una cartera compatible en tu móvil. Algunas vienen integradas por el fabricante; también hay opciones de terceros.
- Activa la protección del dispositivo: PIN, huella o rostro. Sin eso, no merece la pena seguir.
Paso 2: solicita una credencial de edad
- Fuente pública: si tu país ofrece carnet o ID digital, sigue su proceso para enrolarte. Suele requerir acudir una vez o usar una app oficial.
- Fuente privada: bancos, operadores o proveedores de confianza pueden emitir credenciales basadas en sus datos internos. Verifica que su política de privacidad sea clara y que permitan revocación.
Paso 3: prueba cómo se comparte
- Entra a una web de prueba del emisor y comparte solo el atributo “mayor de X”. Verás el resumen de lo que se enviará antes de confirmar.
- Activa alertas para enterarte si alguna app solicita más de lo necesario.
Paso 4: mantenimiento y seguridad
- Respaldos: guarda una copia cifrada de tu cartera en un segundo dispositivo o en un método de recuperación del propio proveedor.
- Revocación: si pierdes el móvil, revoca las credenciales desde el portal del emisor y desde “buscar mi dispositivo”.
- Actualiza: las carteras y sistemas de verificación mejoran a menudo. Mantén la app y el sistema del teléfono al día.
Señales de alarma
- Te piden subir el documento por correo o chat. Evítalo. Usa siempre el flujo oficial del sitio.
- La web solicita datos completos sin justificarlo. Pregunta si aceptan una credencial con divulgación selectiva.
- No hay política de privacidad visible. Sal de ahí.
Guía para familias: menores conectados con menos exposición
Haz acuerdos claros en casa
Hablar de edad online es hablar de expectativas y límites. Define qué apps se pueden usar, en qué horarios y qué hacer si aparece una solicitud de datos inesperada. Establece que ninguna verificación se hace sin pedir ayuda a un adulto.
Elige controles que respeten la edad y la privacidad
- Perfiles por edad: crea perfiles infantiles en sistemas de consola, streaming y móviles. Muchos ya diferencian catálogos por umbral de edad.
- Verificación local: cuando sea posible, usa credenciales emitidas por el adulto responsable y compartidas al dispositivo del menor con permiso limitado.
- Prohibiciones “duras”: bloquéalas al nivel de router solo si es necesario. Privilegios por app funcionan mejor que un veto global.
Evita capturas de documentos
Si una app solo acepta fotos de DNI para un menor, valora si de verdad es imprescindible usarla. Pregunta al servicio por alternativas basadas en credenciales o por un proceso de revisión manual que no retenga copias.
Atención a la suplantación
Un menor podría intentar usar la credencial de un adulto. Reduce ese riesgo activando el desbloqueo biométrico por rostro o huella del menor en su propio dispositivo y no compartas el tuyo para verificación.
Guía para empresas: aplica lo justo, reduce riesgos y fricción
Diseña por niveles de riesgo
- Bajo (acceso a contenidos generales): usa una credencial privada con “mayor o igual a 13/16”. Guarda solo el resultado y una prueba de que verificaste.
- Medio (compras menores, chat con adultos): añade pruebas de frescura (presentación reciente) y controles de repetición. Minimiza la retención.
- Alto (productos regulados): combina credencial privada con verificación en entrega física. Evita almacenar documentos completos.
Compatibilidad e interoperabilidad
- Soporta al menos un formato de credenciales verificables y divulgación selectiva. Prioriza estándares abiertos y bien documentados.
- Evita vendor lock‑in con SDKs portables y rutas de migración.
Experiencia de usuario
- Ofrece verificación al final del flujo, no al principio, salvo que sea imprescindible. Aumenta conversiones.
- Muestra un resumen claro de lo que se compartirá antes de pedir consentimiento.
- Incluye una alternativa manual excepcional para casos en que la credencial no esté disponible.
Privacidad y cumplimiento
- Aplica minimización de datos: guarda solo el sí/no, fecha y tipo de prueba.
- Publica un registro de tratamientos y un Data Protection Impact Assessment si procede. No es burocracia: te ayuda a diseñar mejor.
- Contrata proveedores que ofrezcan auditorías independientes y privacy by design.
Métricas que importan
- Tasa de éxito por método y dispositivo.
- Tiempo a verificar mediano y p95.
- Porcentaje de sobreexposición: casos en los que se pidió más de lo necesario, con objetivo de 0 %.
- Incidentes de privacidad asociados a verificación.
Seguridad y privacidad: qué mirar de cerca
Dónde se guardan los datos
En el enfoque moderno, la credencial vive cifrada en el dispositivo del usuario. La empresa no almacena la fecha de nacimiento ni el documento. Conserva un recibo de verificación con un identificador irrepetible para esa sesión.
Revocación
Si el emisor detecta fraude o el usuario pierde el móvil, puede revocar la credencial. La próxima vez que alguien intente usarla, el sitio verá que ya no es válida. Este mecanismo debe funcionar sin tener que rastrear la identidad real del usuario.
Pruebas sin foto
Evita atarte a selfies o vídeos cuando el objetivo es solo la edad. Si por normativa necesitas prueba de vida, usa métodos que no guarden la imagen ni puedan reutilizarla entre servicios.
Registro y auditoría
Guarda evidencia de que pediste lo mínimo. Por ejemplo: “21+ probado por credencial X emitida por Y, divulgación selectiva, hora Z, IP hash”. Así puedes responder a una auditoría sin poner en riesgo a tus clientes.
Costes y economía de la verificación
Para personas
Las credenciales emitidas por autoridades suelen ser gratuitas o con coste reducido. Si dependes de un proveedor privado, el coste puede venir incluido en un servicio (banco, operador) o ser un pago único por emisión. Evita suscripciones si solo quieres probar tu edad.
Para empresas
Hay tres modelos habituales:
- Pago por verificación: pagas por cada intento exitoso. Previsible y fácil de probar.
- Licencia por volumen: tarifa mensual que cubre un rango de verificaciones. Útil si tienes estacionalidad.
- Infraestructura propia: más inversión inicial, menos coste por transacción. Recomendable solo para grandes plataformas.
Al valorar proveedores, compara el coste total: implementación, soporte, auditorías, soporte de dispositivos y tasas de éxito reales. Un método barato pero con fricción puede costarte más en abandono de compra.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que dar mi nombre para verificar la edad?
No. Con credenciales verificables y divulgación selectiva puedes compartir solo “mayor de X”. Tu nombre no es necesario en la mayoría de casos.
¿Qué pasa si cambio de teléfono?
Restaura tu cartera desde un respaldo cifrado o vuelve a descargar la credencial del emisor. Es importante tener un método de recuperación configurado.
¿Se puede engañar a los sistemas?
Ningún método es perfecto. Por eso se recomiendan múltiples capas: credencial + controles de frescura + verificaciones aleatorias en compras de riesgo. La clave es dificultar el abuso sin castigar a quien cumple.
¿Necesito internet para mostrar la prueba?
Algunas pruebas pueden funcionar offline por tiempo limitado usando códigos firmados. El sitio o el lector validará la firma cuando recupere conexión.
¿Y si una web no acepta mi credencial?
Pide una alternativa de baja exposición (por ejemplo, una validación manual que no retenga documento) o cambia de servicio. La presión de los usuarios acelera la adopción de buenas prácticas.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Pedir el DNI completo cuando solo hace falta un umbral: cámbialo por una credencial con divulgación selectiva.
- Guardar selfies “por si acaso”: si no puedes justificar su necesidad, no las guardes.
- Exigir tarjeta bancaria como prueba de edad: excluye a menores con cuentas familiares y a adultos sin tarjeta.
- Olvidar la accesibilidad: lectores de pantalla, contraste y textos claros en el flujo de verificación.
- Ignorar la revocación: diseña desde el principio cómo invalidar pruebas comprometidas.
El futuro cercano
Más soporte nativo en móviles
Los sistemas operativos ya integran carteras seguras y APIs para compartir atributos. Eso reducirá la dependencia de apps externas y hará la experiencia más uniforme.
Monederos de identidad europeos y más allá
Las iniciativas de identidad digital en la región preparan carteras interoperables que permitirán demostrar edad, estudios o licencias de forma privada dentro y fuera de tu país. La clave será que su implementación respete la mínima exposición necesaria.
Comercio físico y online se encontrarán
Veremos el mismo gesto de verificación en la tienda y en la web: mostrar un código desde el móvil, con caducidad corta y sin revelar datos extra. Para ti será más simple, para el comercio, más seguro.
Checklists rápidos
Si eres usuario
- Instala una cartera de identidad y protégela con biometría y PIN.
- Solicita una credencial de edad a un emisor confiable.
- Comparte solo “mayor de X”. Rechaza flujos que pidan más sin motivo.
- Activa respaldos y aprende a revocar.
Si gestionas una plataforma
- Define el umbral mínimo y el riesgo por caso de uso.
- Soporta credenciales con divulgación selectiva y registra solo sí/no.
- Integra una alternativa manual para casos límite.
- Mide éxito, fricción y sobreexposición. Ajusta continuamente.
Casos de uso extendidos que quizá no habías pensado
Bibliotecas y talleres
Para participar en actividades de adultos, basta con una prueba de edad en la entrada, sin registrar nombres. Las bibliotecas pueden emitir credenciales de miembro que además incluyan el atributo de edad.
Foros y comunidades online
Comunidades con contenido sensible pueden activar modos “18+” donde tu cuenta se habilita solo con una prueba rápida. No hay necesidad de almacenar fecha de nacimiento ni documento escaneado.
Entregas con control
Repartidores y taquillas inteligentes pueden aceptar pruebas de edad con un escaneo de menos de dos segundos. El recibo de entrega guardará que hubo verificación válida, sin más datos personales.
Cómo evaluar proveedores sin perderte
- Estándares: ¿usa formatos abiertos para credenciales y pruebas? ¿Permite divulgación selectiva real?
- Portabilidad: ¿puedes cambiar de proveedor sin rehacer todo el flujo?
- Privacidad: ¿qué datos retiene el proveedor tras cada verificación? ¿Durante cuánto tiempo?
- Éxito y sesgos: pide resultados por grupo de edad, género y origen. Busca evaluación independiente.
- Soporte: ¿cubren móviles populares y navegadores actuales? ¿Qué pasa en dispositivos antiguos?
Buenas prácticas técnicas sin jerga
Pruebas con caducidad
Las pruebas deben expirar pronto. Si alguien las intercepta, ya no servirán.
Enlazar pero no identificar
Evita IDs persistentes que unan todas las verificaciones de un usuario. Usa identificadores distintos por sesión o por sitio.
Protección en el navegador
Aprovecha capacidades del navegador para solicitar credenciales de forma nativa cuando estén disponibles, y ofrece un QR como alternativa para el móvil si el usuario está en un PC.
Casos límite y cómo resolverlos
Personas sin documento o en proceso de regularización
Ofrece una vía de verificación basada en organizaciones comunitarias o centros educativos que puedan emitir credenciales de edad estimada con validez limitada. Evita excluir por defecto.
Uso compartido de dispositivos
En tabletas familiares, crea cuentas separadas y usa bloqueo por perfil. La app debe pedir verificación por usuario, no por dispositivo.
Entornos con baja conectividad
Admite pruebas offline con firma robusta y verificación diferida. Muestra claramente su periodo de validez.
Cómo explicar esto a tu equipo o a tu familia en una frase
“Es posible demostrar que tienes la edad necesaria sin entregar tu documento ni tu rostro a cada web; usa pruebas que digan solo ‘sí’ o ‘no’ y que tú controlas desde tu móvil”.
Resumen:
- Verificar edad no implica identificarte por completo; se puede probar solo un umbral.
- Las credenciales verificables, la divulgación selectiva y las pruebas de conocimiento cero permiten compartir lo mínimo.
- Para usuarios: instala una cartera, solicita una credencial fiable, comparte solo lo necesario y prepara revocación y respaldo.
- Para familias: combina perfiles por edad, verificación local y acuerdos claros; evita subir documentos de menores.
- Para empresas: diseña por niveles de riesgo, registra solo sí/no, soporta estándares abiertos y mide fricción y éxito.
- La seguridad mejora con pruebas que caducan, revocación y sin selfies almacenados.
- El futuro trae más soporte nativo en móviles y carteras interoperables para uso online y presencial.
Referencias externas:
- W3C Verifiable Credentials Data Model v2.0
- IETF RFC 9421: Selective Disclosure for JWTs (SD‑JWT)
- OpenID for Verifiable Presentations
- European Digital Identity Wallet (Comisión Europea)
- Usar tu identificación en Apple Wallet
- ISO/IEC 18013‑5: Mobile driver’s license
- ICO: Código de diseño apropiado para la edad
- Cloudflare: ¿Qué es una prueba de conocimiento cero?
- NIST SP 800‑63: Digital Identity Guidelines
- W3C Verifiable Credential Data Integrity